¿Por qué te duele el cuello al volver de vacaciones? La explicación que nadie te cuenta

¿Qué pasa en septiembre? Que pasamos de desayunar mirando el mar, hacer la compra en chanclas y acostarnos «más o menos cuando apetece», a volver de golpe a madrugar, responder correos, llevar a los niños al colegio y recordar todas esas contraseñas que olvidamos durante agosto.

Y mientras nuestra agenda intenta recuperar el ritmo, nuestro cuerpo suele decir:

«Perdona, ¿nadie me iba a consultar este cambio de planes?»

Por eso no es raro que durante estas semanas aparezcan molestias físicas que parecían haberse tomado también vacaciones.

¿Por qué aparecen dolores en septiembre?

Porque pasamos de una rutina relativamente relajada a otra mucho más exigente física y mentalmente.

Las molestias más frecuentes suelen ser:

  • Tensión cervical y hombros cargados.
  • Dolores lumbares.
  • Cefaleas tensionales.
  • Sensación de cansancio físico.
  • Fatiga muscular generalizada.

 

El estrés también se instala en los músculos

Cuando estamos estresados ocurren cosas aparentemente pequeñas que tienen un gran impacto:

  • Respiramos de forma más superficial.
  • Dormimos peor.
  • Nos movemos menos.
  • Apretamos la mandíbula sin darnos cuenta.
  • Elevamos constantemente los hombros.

 

Cinco consejos para una adaptación más saludable

  1. Incrementa la actividad poco a poco.
  2. Haz pausas activas.
  3. Respeta el descanso.
  4. Hidrátate.
  5. No esperes a que el dolor sea intenso.

 

3 profesionales sanitarios muy útiles durante el inicio de curso 

Además de los consejitos que te doy, en muchos casos, contar con el apoyo de distintos profesionales sanitarios puede marcar la diferencia.

  • Dentista

Muchos dentistas detectan un aumento de los casos de bruxismo tras las vacaciones. El estrés y los cambios de rutina pueden hacer que apretemos los dientes durante el día o mientras dormimos. Esta tensión no solo afecta a la salud bucodental, sino que también puede provocar dolor de cabeza, molestias cervicales y sobrecarga en los músculos de la mandíbula.

  • Fisioterapeuta – osteópata

Una fisioterapeuta osteópata puede ayudar a identificar y tratar las tensiones acumuladas que aparecen con la vuelta a la rutina. Las largas horas sentados, las malas posturas, el estrés o el aumento de las actividades deportivas suelen reflejarse en forma de dolor cervical, rigidez lumbar, molestias de espalda o sensación de cansancio físico. Mediante una valoración global, puede detectar alteraciones de movilidad y sobrecargas musculares para ayudarte a recuperar el equilibrio y el bienestar.

  • Psicóloga

La adaptación a los nuevos horarios, las exigencias laborales o la organización familiar puede generar una carga emocional importante. Una psicóloga puede ayudarte a identificar situaciones de estrés, ansiedad o agotamiento emocional que, en ocasiones, terminan manifestándose físicamente. No es raro que algunas contracturas persistentes o dolores recurrentes estén relacionados con un nivel elevado de tensión emocional.

 

Muchas veces el problema no es la vuelta a la rutina. El problema es intentar volver al 200% el primer día.