Piernas pesadas, tobillos hinchados y calor: ¿por qué ocurre y qué puedes hacer para sentirte mejor?
Hay dos tipos de personas en verano.
Las que dicen: ”¡Qué maravilla, por fin hace calor!”
Y las que responden: “Sí, pero mis piernas parecen dos columnas de hormigón.”
Si al llegar el calor notas las piernas más pesadas, los tobillos hinchados, sensación de cansancio o incluso molestias al final del día, no estás solo. Es una situación muy frecuente durante los meses más calurosos del año y, aunque suele ser benigna, puede resultar muy incómoda.
La buena noticia es que existen medidas sencillas y eficaces para aliviar estos síntomas y ayudar a tu sistema circulatorio a trabajar un poco mejor.
¿Por qué empeoran los problemas circulatorios cuando hace calor?
Tu cuerpo tiene una misión muy importante cuando suben las temperaturas: evitar que te sobrecalientes.
Para conseguirlo, los vasos sanguíneos se dilatan, un proceso conocido como vasodilatación.
Esto ayuda a disipar el calor, pero también hace que la sangre circule más lentamente, especialmente en las piernas, que ya tienen suficiente trabajo luchando contra la gravedad.
El resultado suele ser:
- Sensación de piernas pesadas.
- Hinchazón en tobillos y pies.
- Fatiga.
- Molestias o sensación de tensión.
- Empeoramiento de varices ya existentes.
En otras palabras, el calor pone a prueba a nuestro sistema circulatorio.
¿Es normal tener las piernas hinchadas en verano?
En muchas personas sí.
Especialmente si:
- Pasan muchas horas de pie.
- Permanecen mucho tiempo sentadas.
- Viajan frecuentemente.
- Tienen antecedentes de insuficiencia venosa.
- Realizan poca actividad física.
La hinchazón leve al final del día suele estar relacionada con la acumulación de líquidos en las extremidades inferiores debido a una circulación más lenta.
Eso sí, si la inflamación aparece de forma brusca, es muy marcada o afecta solo a una pierna, conviene consultar con un profesional sanitario.
¿Por qué siento las piernas tan pesadas cuando hace calor?
Porque tus piernas están trabajando horas extra.
Piensa en el sistema venoso como un ascensor encargado de devolver la sangre desde los pies hasta el corazón.
Cuando hace mucho calor, ese ascensor funciona más despacio.
Y si además pasas horas sentado en una terraza, en la oficina o durante un viaje, el trabajo se complica todavía más.
La sensación de pesadez es una de las manifestaciones más comunes de esta ralentización circulatoria.
¿Qué personas suelen sufrir más los problemas circulatorios en verano?
Aunque cualquiera puede notarlo, suele ser más frecuente en:
- Personas con varices.
- Mujeres embarazadas.
- Personas con trabajos que requieren permanecer muchas horas de pie.
- Personas sedentarias.
- Adultos mayores.
- Personas con antecedentes de insuficiencia venosa.
Pero incluso personas jóvenes y sanas pueden experimentar molestias durante olas de calor o periodos prolongados de inactividad.
¿Caminar ayuda a mejorar la circulación?
Sí. Y mucho.
De hecho, caminar es una de las herramientas más sencillas y eficaces para favorecer el retorno venoso.
Cada vez que los músculos de las piernas se contraen, actúan como una especie de bomba natural que ayuda a impulsar la sangre hacia arriba.
Por eso permanecer inmóvil durante horas suele empeorar los síntomas.
Un objetivo sencillo
Intenta caminar entre 20 y 30 minutos al día.
Tus piernas probablemente te lo agradecerán más que el tercer café de la mañana.
¿Cómo pueden ayudar la fisioterapia y la osteopatía?
Tanto la fisioterapia como la osteopatía pueden ser grandes aliadas para las personas que sufren sensación de piernas pesadas, hinchazón o molestias relacionadas con la circulación durante los meses de calor.
A través del movimiento, el ejercicio terapéutico, las técnicas manuales y el trabajo sobre la movilidad global del cuerpo, ayudan a estimular la circulación, mejorar la función muscular y favorecer una mayor sensación de ligereza en las piernas.
Además, permiten identificar hábitos o factores que pueden estar contribuyendo al problema y ofrecer estrategias personalizadas para mejorar el bienestar y prevenir que las molestias se repitan.
7 consejos fáciles para aliviar las piernas pesadas en verano
Aquí viene la parte que más suele gustar.
Las medidas sencillas que puedes empezar a aplicar hoy mismo.
1. Mueve los tobillos aunque estés sentado
Si trabajas sentado o realizas un viaje largo, mueve los pies en círculos y flexiona los tobillos cada cierto tiempo.
Es un pequeño gesto con grandes beneficios.
2. Camina todos los días
No hace falta correr una maratón.
Un paseo diario ya ayuda a activar la circulación.
3. Eleva las piernas al final del día
Diez o quince minutos con las piernas ligeramente elevadas pueden ayudarte a reducir la sensación de pesadez.
Y además es una excusa perfecta para relajarte.
4. Mantente bien hidratado
Cuando hace calor, el cuerpo necesita más agua para funcionar correctamente.
La hidratación adecuada favorece el buen funcionamiento del sistema circulatorio.
5. Evita permanecer muchas horas en la misma postura
Tu circulación no es fanática de las jornadas maratonianas ni sentado ni de pie.
6. Utiliza ropa cómoda
Las prendas excesivamente ajustadas pueden dificultar el retorno venoso.
Tu circulación también aprecia la comodidad.
7. Termina la ducha con agua fresca en las piernas
No tiene por qué ser una experiencia polar.
Unos segundos de agua más fresca pueden proporcionar alivio y sensación de ligereza.
Preguntas frecuentes
¿El calor empeora las varices?
Sí. La vasodilatación provocada por las altas temperaturas puede aumentar la sensación de pesadez, hinchazón y molestias asociadas a las varices.
¿Es malo cruzar las piernas?
No suele ser la causa principal de los problemas circulatorios, pero mantener cualquier postura durante mucho tiempo puede favorecer la sensación de pesadez.
¿Las piernas pesadas indican un problema grave?
No necesariamente.
En muchos casos están relacionadas con el calor y hábitos de vida. Sin embargo, si los síntomas son intensos, aparecen de forma repentina o se acompañan de dolor importante, conviene consultar con un profesional sanitario.
Conclusión
El calor puede convertirse en un auténtico desafío para nuestra circulación. La sensación de piernas pesadas, la hinchazón de tobillos o el cansancio al final del día son molestias frecuentes durante el verano y suelen estar relacionadas con la vasodilatación y la ralentización del retorno venoso.
La buena noticia es que pequeños cambios en nuestros hábitos pueden marcar una gran diferencia.
Caminar más, moverse con frecuencia, mantenerse hidratado y cuidar la movilidad son estrategias sencillas que ayudan a que nuestras piernas lleguen al final del verano mucho más felices.
Y si aun así las molestias persisten, la fisioterapia y la osteopatía pueden ayudarte a recuperar la sensación de ligereza y bienestar que tus piernas llevan tiempo reclamando.
Porque bastante tenemos ya con las altas temperaturas como para que además nuestras piernas decidan declarar la huelga.
